Los dioses egipcios

Egipto en su antigüedad ya contaba con una larga lista de dioses, se ha llegado a decir que eran hasta 700.

Cada población veneraba a su dios en concreto, cuya importancia dependía del valor de esa ciudad donde se había instalado su culto.

¿Te gustaría saber el mito de la creación del universo según los antiguos egipcios? ¿Sabes cuáles son sus principales dioses?

En el vídeo de hoy nos adentramos en el misterioso mundo de la Mitología Egipcia.

Cómo eran los dioses egipcios

Sus dioses representaban a las fuerzas de la naturaleza, los súbditos los apoyaban y aplacaban mediante ofrendas y rituales para que estos siguieran siendo benevolentes con ellos.

Pero los egipcios en la antigüedad no podían acudir a sus templos. Después de que se fundara el estado egipcio en torno al 3.000 a.c. el Faraón egipcio se erigía como el representante de los dioses en la tierra.

El faraón egicio era quien gestionaba esta relación con los dioses en sus templos.

El culto egipcio y los animales

A diferencia de lo que suele creerse, los egipcios no adoraban a los animales. En la época predinástica, cada población elegía un animal que le representara.

Solía tratarse de un halcón, un león o un cocodrilo, animales que están dotados no solamente de una gran fuerza y voracidad, sino de un gran poder.

A veces se optaba por elegir al enemigo en la naturaleza del pueblo vecino. Si una población elegía una cobra, entonces la población anexa se veía representada por la mangosta egipcia, que mataba las serpientes en la naturaleza.

Así fue como en tiempos posteriores el dios local y el animal que representaba terminaban relacionándose y de alguna manera fusionándose.

El mito egipcio de la creación

Aunque muchas veces distintas fuentes nos dan versiones muy distintas, a grandes rasgos esta es la historia del mito de la creación según los antiguos egipcios:

En el Medio Egipto surgió la adoración a Tot en la ciudad de El Ashmunein.

Se creía que la creación había tenido lugar en ese mismo enclave en tiempos muy remotos, y que antes de la propia existencia no había nada. Solamente un caldo primigenio que alojaba los espíritus primitivos que se acoplaron para finalmente crear las formas físicas.

Atum el dios Creador

Atum, el señor del Todo y dios supremo fuera del espacio y tiempo, quizá sea la figura egipcia más parecida al dios de los cristianos. 

Llamó a las almas de la nada Nun y su homóloga femenina Nunet, a Ket y Keket, las almas de la oscuridad, Amón y Amonet, el secretismo y Huh y Huhet, el silencio.

Entonces los varones por un lado con la forma de una rana, y las hembras adoptando la forma de un reptil, se unieron para reproducirse con la forma de la semilla de la creación.

Este dios primigenio y todopoderoso, Atum, terminó creando una superficie de tierra sobre este caldo preexistente. El centro del montículo de tierra era Egipto con su grandioso río Nilo, cuyas aguas manaban directamente de estas aguas primigenias.

Tot, el primer rey y sus libros de la sabiduría

Allí dispuso a Tot, su primer rey que dispuso de un gobierno al tiempo que dictó toda su sabiduría y ciencia en 42 volúmenes.

En este conjunto de tierras emergentes crecieron las plantas, los animales, y luego la humanidad cobró vida.

 

El panteón de los dioses egipcios es uno de los más numerosos e interesantes de todas las civilizaciones. Además de las divinidades que participaron en el mito de la creación, estos son los dioses egipcios más importantes:

 

El dios Ra

Ra es el dios egipcio del Sol. Se representaba a menudo como un halcón coronado con un disco solar sobre el que se posaba una serpiente. Otras veces lo podrás encontrar con forma de escarabajo o de carnero.

Ra es el dios principal de panteón egipcio. Como símbolo solar, es quien da la vida y por tanto importante también en el concepto extendido de resurrección tras la muerte en esta cultura.

Los faraones se consideraban hijos de este dios ya desde las primeras dinastías. 

Hasta el desarrollo del culto a Osiris, dios de los muertos, fue Ra también quien ocupó este cargo.

Amón y Atón. La herejía de Akenatón

En las dinastías de Tebas se asimiló al dios Amón, dando lugar a Amón-Ra. Hubo un intento de herejía por el faraón llamado como Akenatón que lo sustituyó durante su reinado por el culto al dios Atón.

Pero este cambio de paradigma le duró poco ya que una vez muerto Akenatón, Ra regresó a su posición predominante en la siguiente generación.

Isis y  Osiris

Isis es la gran diosa Madre, una figura que podemos encontrar análoga en cualquier sistema religioso de la antigüedad, como ocurre con la figura de Hera en la Mitología Griega. 

Isis, diosa protectora que junto con su esposo Osiris, acompañaba al Sol. Cuando aparecía con un velo que le tapaba la cara, estaba representando a la diosa del misterio.

Se muestra en diversas formas, pero principalmente la vemos como una mujer que lleva en su cabeza un trono.

Osiris es la fuerza creadora de la naturaleza, el principio germinal, también el juez de los muertos.  Se representaba como un hombre amortajado, con un rostro verdoso coronado con una alta mitra y dos plumas de avestruz.

En sus manos, el látigo y el cetro en forma de gancho como demostración de su poder supremo.

Horus y Seth

Osiris componía desde muy antiguo una tríada divina con Isis y Horus, este último representado por un halcón.

Horus reinó con estos dos dioses previamente mencionados desde antiguo antes que los faraones y tuvo 4 hijos:  Amset, Hapi, Duamutef y Quebehsenuf, los vigilantes de los cuatro puntos cardinales y protectores de las vísceras de las momias.

El enemigo de Horus, es el poderoso rey del desierto. Seth es la personificación de la naturaleza en estado salvaje, frente la vegetación y los cultivos de los que cuidaba su hermano Osiris. Su representación es de un animal irreconocible en la naturaleza, una mezcla de hocico largo y orejas erguidas. 

1 comentario en “Los dioses egipcios”

Deja un comentario