La arquitectura en la Antigua Roma

Qué encontrarás en este artículo:

¿Cómo era realmente la arquitectura de los antiguos romanos?

Roma es una de las civilizaciones antiguas que más innovación nos ha aportado a la sociedad actual en la que vivimos, y sus primeros avances en urbanismo, ingeniería y construcción sentaron las bases de la creación moderna de ciudades.

Roma, este estado creado en la antigüedad es inseparable de la cultura latina. Tuvo sus primeros indicios en el siglo VIII a.c. y terminó dominando todo el mundo mediterráneo así como la Europa Occidental.

 

 

Uno de sus mayores testimonios, que hoy en día podemos disfrutar de forma directa, fue su arquitectura. Si hay algo en lo que los romanos destacaron fue en sus grandes dotes como arquitectos y constructores.

Hoy veremos cuáles son los rasgos principales de la arquitectura en la Antigua Roma

Las columnas romanas

Los romanos, los grandes inspiradores de nuestros días, tuvieron a su vez los mejores maestros: los griegos. De hecho, los órdenes arquitectónicos que los romanos emplearon comenzaron siendo los órdenes clásicos de la arquitectura directamente traídos de la Antigua Grecia: el dórico, el jónico y el corintio.

Eso sí, en su gusto por la ornamentación añadieron otros dos más al elenco: el toscano y el compuesto, estos ya de creación propia.

El toscano, muy similar al dórico griego pero esta vez el friso irá decorado con guirnaldas y bucráneos o cráneos de buey, el fuste liso y la basa compuesta por el plinto y el toro.

En el orden compuesto, se mezclaron los órdenes jónicos y corintios, con las volutas del capitel tan características del orden jónico de los griegos, así como las hojas de acanto superpuestas pertenecientes al corintio.

El sistema constructivo romano

Los antiguos romanos empleaban principalmente la piedra, el ladrillo y el hormigón. Fueron los inventores del opus caementicium o cemento, una mezcla de piedras pequeñas, grava, arena, cal y agua, de propiedades únicas para la construcción.

Su forma predilecta de construcción era mediante arcos y bóvedas, de forma que así descargaban los edificios su peso de forma equilibrada.

De este modo, comenzaron a construir con arcos de medio punto, arcos escarzanos y arcos rebajados para las diferentes construcciones públicas y privadas de sus ciudades. De hecho, al arte posterior medieval que le continuaría pasó a denominarse románico por estar inspirado en estos elementos constructivos que recordaban a los romanos.

Si en algo fueron realmente prodigiosos, fue en la construcción de sus cúpulas. Un ejemplo magistral es el Panteón de Agripa que encontramos en la misma ciudad de Roma.

 

Las ciudades en Roma

Las ciudades de la Antigua Roma fueron el núcleo de estructura civil y social para esta civilización antigua. Su sistema de calzadas romanas atravesaban de punta a punta sus tierras poniéndo cada de estas ciudades en comunicación con el resto.

Para enlazar todos los puntos de población construyeron infinidad de calzadas y puentes, proveyendo de agua a todos los territorios mediante los acueductos y pantanos.

También, inventaron la red de alcantarillado dentro de las ciudades para drenar las marismas y eliminar todos los deshechos de los ciudadanos, evitando así la propagación de enfermedades entre su población.

Durante su expansión, ante nuevos territorios Roma no destruía los núcleos de población sino que creaba en ellos un paisaje urbano característicamente romano con sus edificios públicos necesarios. De esta forma su esquema urbano se extendió por todo el imperio, creando las ciudades en retícula de forma ordenada y con todo el sistema administrativo propio de cualquier ciudad del mismo.

 

El foro romano

Así, de esta forma podemos afirmar que no existe ninguna ciudad romana por pequeña que sea o apartada que se encuentre, que no cuente con su propio foro. El centro orgánico de la ciudad y donde tienen lugar todos los actos administrativos.

En el foro se encuentran la basílica, los templos y todos los monumentos conmemorativos. La basílica, lugar de encuentro por excelencia, fue el espacio de las reuniones comerciales, mercados y también fue empleada como tribunal. Su forma alargada y su objetivo como espacio aglutinador de los ciudadanos fue lo que la hizo ser inspiración para las basílicas cristianas.

Esto no quiere decir que la basílica fuera el lugar de rezo y adoración de las deidades en Roma, para eso estaban los templos.

 

Construcciones para el ocio: circos, teatros y anfiteatros

Auténticos forofos de la diversión y los espectáculos públicos, los romanos contaban con multitud de espacios de esparcimiento, como el teatro, el circo y el anfiteatro.

Mientras que la configuración de los teatros es de inspiración griega, el anfiteatro es una construcción genuinamente romana.

Mítico espacio de la lucha entre los gladiadores, o entre los hombres y las fieras. Su planta elíptica surge es exactamente el resultado de unir dos teatros, contaba con una zona de exhibición de brutales espectáculos, la arena. Frente a esta, la cavea o gradería desde donde las masas enfervorizadas jaleaban a sus protagonistas.

El más conocido es el anfiteatro Flavio, también llamado comúnmente el Coliseo de Roma.

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