El Monasterio del Escorial

Bienvenidos al Real Monasterio del Escorial, uno de los edificios más icónicos del renacimiento del Español.

Se levantó durante el reinado de Felipe II, entre los años 1562 y 1584. Imagen del racionalismo renacentista, ha sido declarado como la Octava Maravilla del Mundo y es considerado por la Unesco patrimonio de la Humanidad.

Y es que si has pasado unos días por la capital de España y no te has acercado a este pueblo, San Lorenzo de El Escorial, te has perdido una joya arquitectónica a tan sólo 53 km de Madrid.

¿Por qué y para qué se construyó el Monasterio de El Escorial?

Este imponente monumento arquitectónico se mandó construir por el monarca hijo del emperador Carlos V, el conocido como más intelectual y amigo de la cultura y de las artes, Felipe II.

El motivo del su creación fue la conmemoración de la Batalla de San Quintín, y se pensó como panteón real de la monarquía española.

Curiosidades del Monasterio del Escorial

La construcción del Monasterio se llevó a cargo durante 21 años, plazo corto de tiempo si tenemos en cuenta sus enorme dimensiones. Cuando llegó a su finalización en el siglo XVI, se convirtió en el edificio más grande de toda Europa.

En sus comienzos el proyecto se inició por Juan Bautista de Toledo, arquitecto real, aunque lo finalizó el conocido Juan de Herrera, que dio nombre al estilo arquitectónico de estos años que caracterizó tanto a este edificio, como a algunas de las plazas mayores de ciudades como Madrid y Valladolid, entre otras.

A pesar de su enorme tamaño, las líneas son sumamente austeras. Y en esto se basaba el estilo de Juan de Herrera: orden y simetría sin gran suntuosidad en las formas ni adornos superfluos. Esto le hizo convertirse en el favorito del austero rey Felipe II.

¿Qué estancias hay en el Monasterio del Escorial?

Palacio de los Borbones y Casa de Felipe II

La entrada principal al edificio es al lado Oeste, y a partir de estas puertas principales encontrarás el Patio de los Reyes, distribuyendo el espacio a la manera de las plazas renacentistas. Cruzando todo recto, accederás a la Basílica del Monasterio.
Además de la iglesia, podrás visitar el Palacio de los Borbones, un conjunto de estancias con decoración de estilo afrancesado y su característica decoración, con numerosos tapices y joyas de arte mueble.
También verás el Palacio de los Austrias, la dinastía anterior a los franceses Borbones y a la que precisamente pertenecía el mecenas del conjunto arquitectónico, el rey Felipe II. Así la llaman, la casa de Felipe II, que en su día fue utilizada como su residencia real. Al contrario que el anterior, este Palacio es sumamente austero.
Felipe II, rey profundamente religioso, mandó adaptar la configuración de su alcoba real para poder ver el altar de la Iglesia mayor durante el oficio, desde su propia cama.

Salas Capitulares

Fue el mismo Velázquez quien intervino en el diseño de estas salas pensadas para albergar grandiosas obras de pintura. Si te pasas por allí, te encontrarás en sus paredes nada menos que obras de Velázquez, el Greco y Ribera entre otros. También de Tiziano, de quien últimamente se han hablado por su reciente restauración tras un fatal accidente.

Panteón de los Reyes

Sin duda alguna, las dos estancias más importantes de este monasterio y que mayor valor albergan en su interior son el Panteón de los Reyes y la Biblioteca. Solamente estas dos estancias ya justifican la visita al Monasterio.

En el Panteón Real, descansan los sepulcros de los reyes de España, los Habsburgo y los Borbones. Se trata de una gran estancia circular construida en estilo barroco con posterioridad a la fecha inicial de construcción del Monasterio, ya en el siglo XVII.

Isabel II mandó construir junto a ella el Panteón de los Infantes, en pleno siglo XIX, para poder dar sepultura en él a los miembros de la familia real que no alcanzaran la edad adulta.

La Biblioteca del Escorial

La bilbioteca del Escorial, también conocida como la Escurialense o la Laurentina, es mundialmente alabada como un centro renacentista del saber.
Con una colección de incunables y libros que superan los 50.000 ejemplares, en su sala central central, cubierta por una gran bóveda dorada y los frescos de Pellegrino Tibaldi, destaca su icónico globo terráqueo.

Felipe II quiso que esta biblioteca representase el carácter humanista de su propio rey. Para su creación se dejó asesorar por un equipo de asesores y grandes humanistas, con Benito Arias Montano a la cabeza. Estos estudiosos marcaron el ritmo de la cultura española del momento.

Patio de los Reyes

Tras el vestíbulo nos encontramos en el Patio de los Reyes, un espacio abierto que contra lo que se pudiera pensar, no representa a ningún rey de las dos dinastías que se encuentran allí enterradas.
Los reyes que nos encontramos en este patio son del Antiguo Testamento: David, Josías, Manasés, Josafat y Ezequías.

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