Los impresionistas

Corría el año 1860, incluso un par de años antes, cuando en Europa y más concretamente en el entorno parisino, unos cuantos conceptos estaban comenzando a circular como símbolo de modernidad: pintura al aire libre, pincelada inacabada, primacía del color sobre la forma, valor de la sensación o impresión frente al motivo.

La búsqueda de la pintura más espontánea que se había visto hasta ese momento había iniciado un camino hacia un arte nuevo, nacido de las emociones. Este camino no tendría retorno desde estas últimas décadas del siglo XIX, y terminarán desencadenando en los primeros movimientos de vanguardias.

En este momento de surgimiento del impresionismo, la Academia de bellas artes por entonces contaba cada año con el enraizado sistema de los Salones. Fue en estos Salones donde realmente se aglutinaron todos estos nuevos artistas que plantaron cara a sus cánones ya arcaicos y propios de la idealización del artista y de su pintura.

Salon de los Independientes: exposiciones impresionistas

En el año 1873 Claude Monet, Auguste Renoire, Berthe Morisot, Alfred Sisley, Camille Pisarro y Edgar Degas, entre otros, crearon la Sociedad Anónima de pintores, escultores y grabadores.

La primera exposición de esta sociedad se llamó la Exposición de los Independientes, y tuvo lugar en mayo de 1874. Se llegaron a realizar de forma consecutiva hasta 8 exposiciones, finalizando con la octava y última en el año 1886.

A diferencia de las primeras, en esta última no participaron ni Monet, ni Renoir ni Sisley. En su lugar si estarán Morisot, Degas, Cassat y Pissarro, y se añadirían en esta última de forma excepcional algunos de los ya considerados como postimpresionistas y simbolistas, Paul Gauguin, Odilon Redon.

También participaron en esta exposición Georges Seurat y Paul Signac, que pertenecen a una fase más científica del impresionismo, que ha venido a denominarse como neoimpresionismo.

Impresionismo: origen del término

El origen del término impresionista tuvo su origen en una crítica negativa de Louis Leroi, un crítico de arte que pasó a la historia del arte por este comentario acerca de la pintura de Monet Impresión: sol naciente. Leroi afirmó que de ese óleo sólo podía sacarse eso, una impresión y nada más.

Las características de la pintura impresionista

Como hemos mencionado antes, fueron muchos los representantes de este movimiento rompedor en su momento, y por lo tanto había distintos enfoques y se hacía algo complejo englobar a todos estos artistas bajo un mismo paraguas.

Sin embargo, hay unos rasgos que estuvieron siempre presentes durante los años de las exposiciones impresionistas:

El color

Una reinvención de la paleta de colores, que pasó de unas escenas alegóricas e históricas con colores crudos como vimos en Delacroix, un claro antecesor, a unos colores más claros y cercanos a las tonalidades pastel. Para reflejar los destellos de la luz en la naturaleza, se aplicaron de forma novedosa verdes pálidos, rosas pastel y azules porcelana. Como verás en muchos de sus representantes, el color negro es prácticamente inexistente.

La pincelada

Como muestra de la representación de las cosas en su momento de verdad, como un instante de la realidad. Así es como gustan ellos representar sus escenas. Para dar ese efectismo de realidad, se huye de una representación minuciosa, y se pasa a dar una pincelada con más prisa y llena de espontaneidad. Este aspecto fue duramente criticado en sus primeros años, como ocurrió muchas veces de la crítica respecto a las pinturas de Manet.

Los temas

El asunto a representar también supone una novedad para este grupo, tanto en el tema escogido como en el esquema compositivo. Como pequeños fragmentos de la realidad, el efecto enmarcado de los objetos se pierde.

Hay un alejamiento de las escenas y paisajes tradicionales: aparecen escenas de la vida social parisina, de la vida en el campo, escenas costumbristas y de reuniones sociales. En estos años, tanto la aparición de la fotografía como la irrupción de las estampas japonesas ejercieron una notable influencia.

El tamaño de las pinturas

También pasamos de unas pinturas de medidas descomunales, a pinturas de muy pequeño tamaño. El hecho de que los pintores desplazaran sus lienzos y pintaran al aire libre tuvo mucha influencia para este cambio al pequeño formato.

 

 

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